Un difusor de aceite de cristal de sal para usar con una vela de té. Cuando la vela está encendida, la llama se transparenta a través del cristal y da a la piedra un brillo suave y natural, mientras el aroma del aceite llena poco a poco la estancia. Cada difusor es único en vetas e intensidad de color, ya que no hay dos piezas de cristal de sal iguales.
En la parte superior hay un recipiente metálico extraíble. Llene el recipiente con agua hasta aproximadamente 1 cm por debajo del borde y añada entre 3 y 5 gotas de aceite esencial, según la intensidad de aroma que desee. La vela de té situada debajo calienta el agua y libera la fragancia.
Información útil
Seque el interior del difusor antes de usarlo y deje que la vela arda primero un momento sin el recipiente, para que se evapore la posible humedad del cristal de sal.
Compruebe con regularidad que aún queda agua en el recipiente y no deje nunca que se evapore por completo.
Coloque el difusor sobre una superficie estable y plana, lejos de materiales inflamables y fuera del alcance de los niños y los animales domésticos.
No deje nunca una vela de té encendida sin vigilancia.
Limpie el recipiente después de cada uso con un paño húmedo y un detergente suave, y guarde el difusor en un lugar seco, ya que el cristal de sal es sensible a la humedad.