El jabón de Aleppo de Najel con arcilla roja combina el saber hacer ancestral en la fabricación del jabón de Aleppo con las propiedades beneficiosas de la arcilla roja, extraída de canteras francesas.
La arcilla es una roca sedimentaria, rica en minerales, ligeramente exfoliante, que calma, reaviva y desintoxica la piel. Este Jabón de Aleppo enriquecido con arcilla roja le aporta un suave exfoliante.
Adecuado para todo tipo de pieles, en particular las secas y sensibles, a las que devolverá vitalidad y brillo.
Acerca del producto Jabón de Alepo tradicional, enriquecido con arcilla roja Exfoliante suave, desintoxicante Para la limpieza diaria del rostro, el cuerpo y el cabello. Adecuado para todo tipo de pieles, en particular las secas y sensibles Sin colorantes ni perfumes artificiales Dermatológicamente testado
Modo de empleo El Jabón de Alepo Najel con arcilla roja está recomendado para el rostro y el cuello, y es adecuado para todo tipo de pieles, especialmente las secas y sensibles. Puede utilizarse a diario, ya que la finura de su grano lo convierte en un exfoliante muy suave. Frotar el jabón sobre la piel húmeda, lavar y aclarar con agua. Tras su uso, dejar secar el jabón en una jabonera.
Nota: el peso en fresco del jabón es de ±100 gramos. Los jabones se secan con el tiempo, por lo que su peso original disminuye ligeramente.
Jabones Sas Najar Alepo La familia Al Najjar ha estado fabricando el auténtico jabón de Alepo desde 1895 utilizando la artesanía tradicional. El conocimiento se transmite de generación en generación en la fábrica de jabones de la familia Al Najjar ubicada en la ciudad de Alepo, en el norte de Siria. Todos los años, desde finales de noviembre hasta finales de marzo, la producción del primer jabón duro del mundo se repite utilizando el mismo proceso sin cambios. Los jabones luego se secan durante al menos nueve meses.
El jabón Najel Alepo está hecho exclusivamente de aceite de oliva y aceite de laurel, dos aceites seleccionados que le dan muchas virtudes. El aceite de oliva saponificado es un poderoso limpiador que nutre, protege y suaviza la piel. El aceite de laurel es conocido por sus propiedades desinfectantes y regenerativas.